Proyecto personal de campaña desarrollado por The Kova Studio, donde tanto el escenario como el producto han sido generados e integrados al 100% mediante inteligencia artificial.
La serie recrea un entorno nocturno de bar con una estética inmersiva dominada por tonos rojos y luz neón, donde la botella de Beefeater y el servicio (gin & tonic) se presentan con un acabado fotorrealista y altamente controlado. Cada imagen mantiene coherencia visual en iluminación, materiales y composición, reforzando una identidad de marca consistente.
El resultado es una propuesta que combina dirección de arte, generación de entornos y product placement con IA, explorando nuevas formas de producción publicitaria sin rodaje físico.